La Natividad La Dolfina sigue sumando, y terminó arrasando a La Ensenada

La acción del sábado por el Abierto de Tortugas prosiguió con el segundo encuentro del día, que comenzó bajo la lluvia… Por un lado, La Natividad La Dolfina, que hasta ahora viene arrasando con cuanto rival se le ponga por delante; enfrente estaba La Ensenada, que buscaba su recuperación tras la caída ante La Irenita en su último partido.

El primer chukker parecía que iba a ser todo de La Natividad La Dolfina, pero Juan Britos y Diego Cavanagh lograron finalizar ese primer chukker tan solo un gol abajo (3-2 para la gente de Cañuelas).

Si bien La Natividad La Dolfina siempre se mantuvo al frente del marcador, esta vez no se mostró tan demoledor como en los partidos anteriores, aunque Poroto Cambiaso tuvo un día intratable. Mucho tuvo que ver el muy buen trabajo en defensa de La Ensenada y, sobre todo, en ataque, con Diego Cavanagh al comando, lo que le complicaba la vida al cuarteto de Cañuelas. La diferencia entre ambos no iba más allá de los dos o tres goles; así llegamos al descanso largo con La Natividad La Dolfina arriba por tan solo tres goles, 8-5. Y el gran dato: muy pocas faltas. Veremos qué nos deparaba la segunda parte.

Pero finalmente, La Natividad La Dolfina logró despegarse en el marcador en el quinto chukker: ganaron el parcial 2-0, con goles de Poroto Cambiaso y Jeta Castagnola, para sacar la que hasta ese momento era la máxima diferencia: 10-5. Y siguieron con la arremetida en el sexto: dos penales (30 yardas y 40 yardas, Jeta y Poroto, respectivamente) y uno de Adolfo Cambiaso, para el 13-5. Y remataron Jeta Castagnola, de córner, y Poroto Cambiaso, para finalizar ese sexto episodio 15-5 arriba; diferencia de diez. Ahora sí empezaba a aparecer el equipo de 40 goles arrasador.

El partido quedó liquidado en el séptimo chukker: Jeta Castagnola anotó dos veces y La Natividad La Dolfina tenía una ventaja literalmente imposible de remontar, 17-5; es decir, 12 goles.

En el último chukker, La Natividad La Dolfina seguía atacando, pero si la bocha no entraba era porque la defensa de La Ensenada estaba atenta. Mientras que La Natividad La Dolfina no tuvo necesidad de pasar por los mimbres rivales, La Ensenada pudo hacer sus dos únicos goles de la segunda parte del encuentro, a través de Juan Britos y Juan Martín Zubía. Pero todo estaba definido desde hacía un buen rato: La Natividad La Dolfina ganó 17-7, en un partido que se fue todo a Cañuelas en la segunda mitad.