Treinta goles y una victoria memorable para La Hache | Triple Corona de Polo Argentina 2026

Luego de unos días de interrupción debido a las lluvias, durante los cuales tuvo que trasladarse a Pilar, el Abierto de Tortugas volvió a su casa, el Tortugas Country Club, como es habitual, con dos partidos. El primero: La Hache vs. La Aguada. La Hache, ubicada en segundo lugar de la Zona B detrás de Híper (aunque con un partido menos), había debutado con una victoria frente a La Irenita, en tanto que La Aguada —con Magoo Laprida en reemplazo de Alfredo Bigatti— necesitaba imperiosamente ganar para sumar puntos en el ranking.

Tras el empate en 2 del primer chukker, La Hache, de la mano del implacable goleador Benjamín Panelo, hoy en uno de sus mejores días, tomó las riendas del partido, no solo anotando goles de jugada, de penal, de córner, de donde sea, sino también convirtiéndose en una verdadera pesadilla para La Aguada. Con un funcionamiento perfecto, La Hache se las arregló para estar por todos los rincones de la cancha, anulando cualquier intento de La Aguada. El equipo de los hermanos Ulloa-Panelo abrumó al conjunto de Open Door, sacando un parcial de 3-0 en el segundo chukker y 4-1 en el tercero. La Aguada recién logró quebrar el cero al final del tercero, cuando Iñaki Laprida logró meter la bocha entre los mimbres.

El cuarto chukker, aunque abrió con un tanto de Joaquín Pittaluga para La Aguada, fue aún más intenso: La Hache fue un tsunami que literalmente aplastó a La Aguada, con los cuatro jugadores marcando goles. Para destacar, dos tremendos golazos de Hilario Ulloa, uno de cogote para el 11-4. Imparable, La Hache tenía una enorme diferencia de diez goles (14-4) casi al final del cuarto, hasta que Iñaki Laprida logró anotar en el último segundo. Half time y La Hache estaba arriba por un contundente 15-5: sólida, con orden y funcionamiento, imponiendo su juego y con dos pares de hermanos que se superan a sí mismos y se entienden cada vez mejor a medida que avanza la temporada.

La segunda parte no fue muy diferente. O sí, porque, lejos de aflojar el ritmo, La Hache parecía haber salido con más energía aún. Imparables, implacables, no tuvieron piedad alguna con La Aguada. Con Benja Panelo haciendo de las suyas en un sexto chukker memorable para La Hache, el equipo prácticamente dejó el partido liquidado. Con dos chukkers por delante, La Hache tenía una ventaja de 24-6.

Con Joaquín Panelo en la cancha en el último chukker, en reemplazo de su hermano Tomás a causa de un estado gripal, La Hache cerró un partido de antología, que ganó por 30-11: 41 goles en un partido para la historia.