Juan Carlos Sánchez, galardonado por su trayectoria y dedicación al polo

En una cálida entrevista en la que habla sobre su vida junto al polo, deporte que conoció a sus 18 años y que lo llevó a recorrer todo el país participando en cada torneo posible, Juan Carlos Sánchez, jugador, amante de este deporte y dueño de Los Sauces Polo Club, conversó con PrensaPolo sobre sus inicios, la dicha de compartir esta pasión junto a sus hijos y lo que significa ganar el Premio Tractor Grande, que destaca su recorrido, empeño y dedicación en esta apasionante disciplina que lo llena de felicidad.

¿Qué significa este reconocimiento para vos?
Me parece un reconocimiento muy lindo porque lo que logré en la vida fue en base al empuje. Nosotros somos dos hermanos, cuando eramos chicos, un tío nos prestaba una casa, no teníamos a dónde vivir ni en qué andar. Cuando salíamos de la escuela íbamos al campo, que quedaba a 20 kilómetros del centro, en bicicleta. Todo lo que logré en la vida fue en base al sacrificio, de igual manera que mis padres, que fueron mi pilar y ejemplo de trabajo. Así que me puso muy feliz este premio porque me identifica con todas las cosas lindas que me pasaron en la vida. 

¿Qué es lo que más te gusta de este deporte?
Lo que más me gusta de este deporte es todo lo relacionado a los caballos. Yo cuando era chico fui domador. Corrí carreras de 400 – 500 metros. Además, mi papá siempre tenía algún caballo que cuidaba y yo también lo cuidaba y lo corría.  Me acuerdo que a los 18 años un amigo nos había comentado que en Villa Dolores se jugaba al polo y nos invitó para ver si nos gustaba y empezar a comprar algunas cosas para practicar el deporte. Fuimos al torneo malagueño, cerca de Córdoba y me apasionó desde el primer momento. Yo pienso que el que sabe andar a caballo y empieza a pegarle a la bocha, se apasiona con el polo. Yo he trabajado varios días sin parar para poder irme a jugar a distintos lugares. Cuando comenzamos a jugar, con mi hermano hemos recorrido todos los lugares porque a los dos nos gustaba. También tuve la suerte de tener dos hijos que son tan apasionados de este deporte como yo. 
Asimismo, me gusta que cada vez se hace más familiar. La Asociación Argentina de Polo le dio estímulo al polo femenino, lo que promueve que más mujeres y también niños se sumen.

Tus hijos también juegan al polo, ¿este año tuviste la oportunidad de compartir con ellos algún torneo? 
Sí, este año tuvimos suerte de ganar el Torneo Vendimia y también ganamos el 5° edición del Open Internacional de la Berta Polo CC. Además, con mi hijo todos los años jugamos el CAIH, que es una asignatura pendiente ganarlo porque hemos llegado cinco veces a la final junto con mi club, Los Sauces, pero todavía no hemos podido levantar esa copa. Así que gracias a Dios este año he podido jugar junto a ellos que es lo que más disfruto y lo que más me apasiona.

¿Cómo tomás la suba de hándicap de Mili por el buen año que tuvo?
En todos estos años nunca me he perdido un partido de Mili en Buenos Aires, a pesar del trabajo. Hay veces que voy por un día y vuelvo. A ella le gusta que yo esté y yo disfruto mucho de verla jugar. Realmente se merece la suba de hándicap. El año pasado, que ella había jugado doce torneos, ganó seis y en la mayoría de los restantes llegó a la final, le dije que disfrutara porque era un logro muy difícil. Este año fue similar, jugó una muy buena temporada. Estuvo ocho meses fuera de casa, tres meses jugando afuera. Siempre se esfuerza mucho y se maneja de forma muy profesional. Se cuida muchísimo y hace todo lo que hay que hacer para tratar de estar cada día mejor. Un reconocimiento merecido. No lo digo por ser el padre, sino por su evolución en todos sus partidos y por la garra que le pone.

Durante este año, ¿cuáles fueron los torneos que más disfrutaste jugar?¿Qué lugares del interior recorriste?
El campeonato que más me gusta y que para mí tiene un condimento especial es el CAIH. Cada año es el torneo que más disfruto. Es un polo de 16 goles de hándicap, es un polo rápido y todos los jugadores lo queremos ganar. Creo que en todas las provincias, nos preparamos durante el año para jugar este torneo de la mejor forma. Además, yo siempre tengo el condimento especial de que lo juego con mi sobrino, mi hijo y algún invitado. Lo que quiero es poder jugarlo junto con mi hijo, mi sobrino y mi hija, pero se nos hace difícil para estar montados a ese nivel tres personas. También disfruto de jugar La Liga, que se disputa en Buenos Aires. El Torneo de la Vendimia y el torneo en Berta, también son muy buenos. La Bandera también es un torneo muy lindo, pero este año no pudimos jugarla. 

¿Qué lugares te quedan por recorrer?
Lugares en el interior, no sé si me queda alguno sin recorrer, son muchos años. Junto a mi hermano empezamos a jugar al polo a los 18 – 19 años, pero  tuvimos un año nada más jugando porque por razones de laburo no podíamos. Ese año recorrimos bastante. Fuimos a San Juan, ganamos los 70 años con los dos chicos Petracci del Huarpes Polo Club. Fue una experiencia muy linda. Después tuvimos que dejar el polo. Con mi hermano decidimos abandonar, pero no vernder nada, por si volvíamos a jugar una vez casados. Se casó mi hermano y al año me casé yo. A los pocos días de casado, mi cuñado, que nunca había jugado, nos ofreció practicar y ahí se acoplaron otros  chicos más que tenían campo y caballo. Desde ese momento, no paramos más.  Yo creo que he recorrido el país completo. He ido a Tucumám, Salta, Santa Fe, San Juan y Mendoza. En Córdoba, en la Fiesta del Malagueño Polo Club, que se hacía todos los años, había tres categorías. Un año presentamos tres equipos en las tres categorías distintas y ganamos con las tres.

Yo creo que es en base principalmente a la garra que le ponemos, que hemos conseguido muchos resultados muy positivos. No sé si me ha quedado algún lugar, hemos ido a Venado Tuerto, Santa Fe,  un montón de veces. La primera vez  fui sólo manejando yo. No fue la única vez, por eso digo que el premio es muy importante porque sólo Dios y la gente que me acompaña  saben del esfuerzo y la dedicación. Mi señora me dice que no soy normal por las cosas que hago, no sólo en el polo, en todo orden de la vida. Yo siempre le digo a mis hijos que el laburo no hace mal y de esta forma  he podido comprarle  los caballos a  mi hija para que ella pueda estar donde está y yo poder disfrutar lo que disfruto y haber logrado las alegrías que he logrado en el polo, en base al trabajo. 

¿Cómo ves el polo del interior? ¿Ves aspectos para trabajar para que el polo del interior sea aún mejor?
El polo del interior pegó un vuelco abismal, el polo en general no sólo del interior, por la cantidad de clubes y de gente jugando. En general, la movida que tuvo el polo este año en Buenos Aires y que tiene año a año es increíble. Creo que mucho está relacionado con  participación de las mujeres y de las familias. Antes el polo era machista, pero  ahora ha pegado un giro impresionante. La verdad que estoy feliz porque amo esto y cada vez que veo todo el progreso me pone muy alegre.
Creo que vamos por muy buen camino con el polo del interior. Tal vez, un punto a mejorar es la cantidad de referees, pero se está mejorando. La asociación está haciendo cursos y todo.

¿Qué planes tenés para el año próximo?
Los planes para el año próximo son siempre los mismos. Principalmente, tratar de cuidarme por la edad que tengo, para poder seguir disfrutando esto. Si clasificamos, porque nos falta un partido, ir a jugar La Liga a Buenos Aires, en febrero. A los 15 días se juega el CAIH en Mar del Plata, que ya tenemos el equipo para competir. Jugar todo lo que se pueda. 
Siempre digo que la vida es hoy. Hoy estamos, mañana no sabemos. Así que me siento totalmente bien por la edad que tengo. Agradezco a Dios todos los días por disfrutar esto, porque ando a fondo como si tuviera 30 años. No sé cuánto me quedará para poder disfrutar del polo como lo disfruto, así que el principal objetivo es tratar de jugar todo lo que se pueda. También, otra meta es seguir mejorándole la caballada a Mili, porque ella se sacrifica un montón  y se merece estar de la mejor forma en cada torneo. 

¿Qué objetivos tenés por cumplir en el deporte?
Mi sueño que me falta cumplir es poder ganar el CAIH, pero sino igualmente me siento más que agradecido de lo que he logrado gracias al polo. 

¿Qué  simboliza el polo para vos?
No puedo decir todo,  para mí todo es mi familia, pero creo que la mayor parte del día es en base al polo. Pienso mucho en los caballos, en mejorar, en mi club, Los Sauces, que lo tengo junto a mi hermano. Le ponemos muchísimas ganas. En los últimos torneos tuvimos 14, 16 y 20 equipos. Hacemos uno o dos torneos al año.

Galería

Fotos cedidas por el jugador

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