La Coppa Duca d’Aosta volvió a reunir a algunos de los mejores equipos de la temporada italiana en el Roma Polo Club y Bien Mirada logró quedarse con uno de los títulos más tradicionales del calendario.

En diálogo con Prensa Polo, Fabián “Pato” Bolanterio repasó cómo se armó el equipo, qué hizo especial a este grupo y por qué este triunfo representa mucho más que una copa, que corona un proyecto con años de trabajo dentro y fuera de la cancha.
¿Cuándo cerraron el equipo y vieron la formación definitiva?
El equipo lo cerramos en marzo de este año, una vez que definimos un poco la temporada y vimos los torneos que podíamos jugar con Patito, que ya venía jugando desde el Europeo del año pasado y una de las ideas era integrarlo al equipo. Él juega mucho en Lobos y también viene a Bien Mirada, así que en marzo se definió que juguemos en Roma, Saint-Tropez y Punta Ala. La idea era hacer todo el tour con él.
En la previa, ¿había expectativas de llegar a la final del torneo?
Siempre que nos anotamos tratamos de competir y tenemos la expectativa de llegar a las finales. Si se pueden ganar es un plus, pero la idea siempre es trabajar, tratar de montarnos lo mejor posible para poder competir y estar peleando en todos los torneos.
¿Cuál fue la principal virtud del equipo durante la semana?
Yo creo que fue el compañerismo, la buena onda y tratar de sacar lo mejor de cada uno, apoyándonos también en los errores. El plan de Bien Mirada siempre es jugar con buena onda. Sabemos que somos cuatro jugadores que, si jugamos bien, podemos competir en todos los torneos.
Desde tu rol, ¿cuál fue el mayor desafío detrás de escena?
El mayor desafío es que los chicos se diviertan. La idea es que siempre la pasen bien, creo que esa es una de las cosas más importantes y es algo que tratamos de trabajar día a día. Siempre el punto es que participen en el juego, porque sabemos que son muy buenos jugadores y cuando ellos participan eso es un plus que tenemos.
¿Qué significa ganar un torneo con tanta tradición como la Coppa Duca d’Aosta en el Roma Polo Club?
Ganar la Duca es uno de los principales torneos que nos ponemos en la temporada. Nosotros hacemos base e invierno también en Roma, entonces siempre está bueno volver y la pasamos muy bien. Es uno de los torneos más importantes para nosotros. Tiene muchísima historia y la verdad que es una satisfacción muy grande. El año pasado estuvimos cerca y este año, gracias a Dios, se nos dio.
Si tuvieras que definir al equipo en tres palabras, ¿cuáles serían y por qué?
Te diría que es un equipo familiar. Hace tantos años que trabajamos juntos que muchas veces nos tratamos como familia. A los chicos los conozco desde muy chicos. La idea es pasarla bien y, se gane o se pierda, tratar de estar como en casa.
Venís acompañando este proyecto desde hace tiempo. ¿Cómo fue evolucionando el equipo?
La verdad que sí, desde 2007 que trabajo con la familia Meier. Al principio los chicos eran chicos y no jugaban tanto, pero fueron creciendo, mejorando y jugando torneos en Argentina también. Siempre hay un torneo bueno acá en Europa y fueron montándose cada vez mejor. En Argentina tienen un lugar donde van todos los años y pueden seguir practicando. Con el tiempo fueron invirtiendo y dándose cuenta de que, estando mejor organizados, iban a poder competir.
¿Qué viene ahora? ¿Cómo sigue la temporada para Bien Mirada?
La semana próxima nos vamos para Saint-Tropez, donde jugamos un torneo de 10 goles. Después vamos a Punta Ala, que será la primera vez que iremos, y luego seguimos por Villa A Sesta, Zúrich, Gstaad, y terminamos en Chantilly con la clasificación al Mundial, donde Fabi y Luca van a jugar para Suiza. Así que todavía tenemos mucho por delante y muchas expectativas de seguir logrando los objetivos.
