
Luego del triunfo de La Irenita sobre La Aguada, vamos a lo que fue la definición de la Zona B, en búsqueda del rival de La Natividad La Dolfina: el partido entre La Hache y Las Monjitas. Un encuentro que, tras la victoria del conjunto de los MacDonough, dejó mejor posicionado a La Hache en el camino a la final, ya que Las Monjitas necesitaba ganar por 5 goles o más. Pero esto es polo y los partidos hay que jugarlos.




Las Monjitas, sabiendo lo que necesitaba para llegar a la final, manejó muy bien la primera parte. Si bien se mantuvo al frente del marcador durante los primeros chukkers, la diferencia a su favor era mínima, sin contar los empates. De lo que no quedan dudas es de que el conjunto naranja, con Rufino Bensadon a la cabeza, se lanzó a ganar el partido frente a La Hache, con el siempre eficaz Benjamin Panelo en los penales y varias pinceladas de los Ulloa. Al término del tercer chukker, Benja Panelo había empatado 7-7.
Pero Las Monjitas apretó el acelerador en un intenso cuarto chukker, que se jugó bajo la lluvia. Dos goles de Rufino Bensadón y dos de Juan Martín Nero mandaron el tablero 11-7 para Las Monjitas en el half time. Cuatro goles a favor: necesitaban uno más para meterse en la final y todavía estaba la segunda parte por delante. Veremos si Las Monjitas conseguía la hazaña o si La Hache podía evitarlo.
Con la lluvia que no cesaba, Lukin Monteverde, al menos momentáneamente, logró el objetivo: 12-7 y los 5 goles necesarios para meterse en la final. Definitivamente, La Hache, a la que por momentos se la veía desorientada, debía reorganizar todo su sistema de juego para dar vuelta el partido en los tres chukkers restantes.





La lluvia estaba aflojando y, si bien Lukin Monteverde siguió manteniendo a Las Monjitas con la tan necesaria diferencia, La Hache comenzó a despertar de a poco. Dos goles para el 9-13 y ahora el combo Ulloa-Panelo estaba cuatro abajo, hasta que Benja Panelo puso distancia de tres (10-13), con la conversión de un penal de 30 yardas. Posteriormente, Rufino Bensadón se encargó del 14-10. Quedaban dos chukkers y a Las Monjitas le faltaba pasar por los mimbres dos veces. Dos chukkers para el infarto.
Séptimo chukker: Tomás Panelo pega primero, pero responde Rufino Bensadón. Otra vez la diferencia era de cuatro (15-11 para Las Monjitas). La Hache seguía luchando, por eso Toly Ulloa y Benja Panelo pasaron por los mimbres dos veces y acortaron distancias a dos (13-15).
Octavo chukker: con dos minutos para jugarse en tiempo reglamentario, Rufino Bensadón convierte un penal de 60 yardas para continuar el suspenso. Las Monjitas estaba arriba 16-13. El reloj avanzaba, La Hache presionaba y el milagro, esos tres goles, ya parecían inalcanzables. Y efectivamente lo fueron: ganó Las Monjitas 16-13, pero La Hache jugará la final con La Natividad La Dolfina, la segunda de esta Triple Corona.




Las Monjitas jugó un partido de antología. Sabía que el desafío era difícil, pero hubo momentos en que demostraron que no era imposible. No llegaron a la final, pero ganaron un gran partido. Para La Hache, quedan muchas cosas para replantearse antes de encarar la definición contra el cuarteto de Cañuelas.

