Desde su propia familia y en su campo de Aiken, South Carolina, Hope Arellano creó un espacio pensado para acompañar a las nuevas generaciones de jugadoras.
En su 3rd Annual Girls Camp, el grupo disfrutó de una semana de entrenamiento y aprendizaje que fue mucho más allá del polo, en una experiencia marcada también por los vínculos generados fuera de la cancha.
En un mano a mano, Hope cuenta cómo nació el camp, cómo fue creciendo hasta convertirse en una propuesta con participantes de distintas partes del mundo y qué lo hace diferente.
