Con su tercer US Open consecutivo, Milly Hine volvió a imponerse en Wellington a partir de una evolución sostenida en su juego, una mayor madurez tanto personal como profesional y una lectura clara de lo que exige el alto nivel. Un tricampeonato que no responde a una racha, sino a un compromiso construido sobre organización, adaptación y constancia a lo largo de las últimas temporadas, con una confianza plena en el equipo por encima de los esfuerzos individuales.

Ganar un US Open es enorme y ganar tres seguidos ni hablar. ¿Qué cambió en vos entre el primero y este tercero? ¿Dónde sentís que evolucionaste más: cabeza, juego, estructura de equipo?
Nada, yo creo que entre el primer año que yo gané el Abierto en 2024 y este año 2026, obviamente una se va organizando mejor. Tuve la suerte estos últimos años de hacerme muy buenas relaciones con varias personas bien organizadas en Wellington, con muy buenos caballos, y que siempre me dieron la mano y me dieron la posibilidad de jugar sus mejores caballos. Hoy en día es uno de los factores más importantes para mí en cómo se presenta un equipo en la cancha y los resultados que da. Y de un año al otro yo siempre busco mejorar el lote que tengo y cómo me presento, para poder seguir mejorando y dar la mejor oportunidad a mi equipo de ganar.
Yo creo que maduré también mucho estos últimos años. El primer año que ganamos acá en 2024 yo tenía 22 años, que tampoco es tan chica, pero para ser una de las cabezas del equipo no es tan grande tampoco. Fue una de mis primeras temporadas completas en Wellington y aprendí un montón, aprendí qué hay que hacer para ganar y para dar la mejor oportunidad al equipo.
Trato de siempre mejorar en mi juego, practicando, taqueando, tirando penales en mi casa, mirando videos, escuchando a los que tengo alrededor, con los cracks que he tenido la suerte de tener cerca, de coach, de manager, de pilotos. Trato de siempre usar lo que tengo alrededor mío y a lo que tengo acceso para mejorar.

Cuando defendés un título, ¿qué ves que pasa con tus rivales? ¿Te estudian, te esperan? ¿Cómo se juega un torneo cuando sos el equipo a vencer?
Yo la verdad que en los últimos años que vine a jugar acá al US Open, jamás entré pensando que éramos el equipo a vencer. Nunca se me cruzó por la cabeza, porque siempre di lo mejor de mí y siempre hice todo lo que pude para apoyar al equipo.
Siempre tratamos de estar lo mejor posible en cuanto a jugadores, organización, caballos y onda, que es lo más importante. Siempre lo tomamos partido a partido, práctica a práctica, intentando mejorar lo que se podía en el momento y siempre jugando para el equipo, estando una para la otra.
¿Hubo algún momento puntual en esta edición donde sentiste que el tricampeonato podía escaparse?
Yo la verdad que, obviamente nos tenía fe, porque teníamos buen equipo, pero sinceramente no pensaba tanto en que era el tercer año que podía ganar el US Open.
Nos enfrentamos con equipazos. Todos los partidos eran duros, un equipo más fuerte que el otro. Fue un torneo súper parejo, con resultados muy ajustados. Yo estaba súper contenta con mi equipo, porque nos apoyábamos una a la otra y creo que al fin del día eso fue lo que nos dio el título.

¿Qué parte del triunfo es invisible pero decisivo para que esto pase?
Los caballos y la organización que tenemos atrás. Como en todos los equipos hay una organización grande. No te diría que somos una de las más grandes, pero una organización de gente que nos tenía una fe enorme, que estaban todos los días trabajando para que a nosotras nos vaya bien. Estoy súper agradecida por los caballos que me dieron.
Es un esfuerzo grande de todos los que tenemos alrededor; amigos, primos, parientes, conocidos, que nos dieron una mano grande con lo que tenían accesible en Wellington. El triunfo es todo lo del día a día, las caballerizas, que los caballos estén bien, los veterinarios, los pilotos. Es un gran triunfo de todo el equipo.
Venís de ser campeona en Palermo y ahora tricampeona en Estados Unidos. ¿Qué tan distinto es competir en el Abierto Femenino Argentino respecto al US Open en términos de organización, ritmo y presión?
Yo tengo la suerte hoy de tener una organización propia en Argentina y en Inglaterra. Estoy súper agradecida a mis papás que siempre me bancaron y me dieron una mano enorme para tener una base en los dos países, por lo cual hoy en día hago todo lo que pueda para comprar mejores caballos, arrancar una cría en Argentina y estar lo mejor montada posible. Acá en Wellington no tengo nada, ni un caballo, ni nada de organización. Tengo conocidos, amigos, gente con quien he hecho cosas en el pasado que me siguen apoyando y teniendo paciencia, y la verdad que es otro tipo de logro para mí ganar las dos copas.
En Argentina tengo la suerte de poder mostrar un poco de la organización propia que hicimos con mi familia, con mi papá, que puedo jugar algunos caballos propios que llegan al nivel de jugar la final de Palermo. También agradecida a la organización de La Dolfina, que donde pueden te bancan y te dan todo lo que tienen disponible… Caballos, cancha, prácticas, coach. Acá en Wellington es un poco más rebuscársela con los que tienen organizaciones de caballos.



¿Cómo te adaptás a distintas estructuras? Has ganado todos los títulos importantes jugando para distintas organizaciones.
Yo cada vez que estoy involucrada en un equipo trato de siempre dar lo mejor de mí y llenar el hueco o hacer lo que mejor le viene al equipo. Si es jugar atrás, si es jugar adelante, si es marcar más, si es buscarle más a la pelota. Siempre trato de adaptarme a la función que haga falta y sacar lo mejor de mis compañeras. Yo creo 100% que este juego es de a cuatro y si no sacás lo mejor de tus tres compañeros es muy difícil ganar.
Trato de jugar con un equipo en el que estén todos contentos con el plan, con la estructura y con la organización, y que todos al fin del día queramos ganar no solo para uno sino para el equipo y toda la organización que está trabajando todos los días.

¿Anhelos? ¿Qué te queda por buscar deportivamente hablando?
Algo que estoy tratando hace varios años, es ganar el US Open, el British Open y el Abierto Argentino en el mismo año. En 2024 tuve la suerte de ganar el US Open y el Abierto Argentino, pero fallé en la final del British Open. Es algo a lo que apunto todos los años y ojalá algún año se me dé.
También poder competir en el mejor nivel posible masculino. Me encantaría un año poder jugar el alto en Inglaterra, es un sueño que ojalá algún día se me dé. Tengo que seguir trabajando todos los días para mejorar y estar al nivel de jugar las 22 goles en Inglaterra. Hay muchas mujeres más que están compitiendo y me da un súper orgullo para el polo femenino estar en esa posición.

¿Cómo es tu juego cuando jugás con Hazel y cuando jugás contra ella?
Hazel es única. Juega súper bien, no viene de una familia de polo, se la rebuscó y llegó a donde está hoy. La admiro muchísimo. Fue un placer jugar este año el US Open con ella; yo se la pasaba y hacía todo sola casi, es una máquina. Deja todo lo que tiene en la cancha en todos los partidos. Si ve que puede mejorar algo, lo trabaja todo lo que puede para que en la cancha adaptemos nuestra mejor versión.
No me gusta mucho tener que jugarle en contra pero me ha tocado bastante estos últimos años. Cuando era más chica en Inglaterra arranqué a jugar con ella en un UAE cuando tenía cuatro goles, y después terminamos jugando el Abierto juntas en Argentina. Últimamente me ha tocado más en contra que con ella, pero estoy súper agradecida de tener la oportunidad de volver a jugar con ella y ojalá se nos den muchas oportunidades más.
